viernes, 13 de noviembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

“El conocimiento se construye buscando aquellas acciones cuyo efecto trasforme la realidad o las relaciones de poder que el estudiante no desea”. El aprendizaje ahora lo veremos desde la perspectiva de desarrollar las competencias necesarias partiendo de aprendizajes significativos y situados en la realidad. De aquí el valor justo que hay que darle a los conocimientos, de alguna forma reflexionando acerca de la diferencia que existe entre la competitividad operativa de la empresa (el mercado de trabajo) y la competencia cognitiva del mundo académico, buscando una relación entre los dos, entre la teoría y la práctica.

Estamos en una época de grandes cambios tecnológicos y como consecuencia socioeconómicos y en estos marcos operan las competencias y los estudiantes se tendrán que adaptar a esta nueva realidad. De ahí la importancia de enseñar con competencias y relacionar los conocimientos teóricos y los prácticos.

En los nuevos planes de estudio hay que diferenciar entre el ser competente y ser competidor. El ser competente se refiere al desarrollo de capacidades, habilidades, es decir, aquellas que se encuentran relacionadas con las formas del saber y ser competidor que se refiere al ganar-perder. Siendo que no es lo mismo ser un buen competidor que ser competente.

Por lo que habría que ligar los conceptos de capacidad y capacitación donde unamos los conocimientos teóricos y los prácticos, es decir, un puente entre el objeto de estudio que provee el significado y sentido con el objeto socio-profesional al que se aplica en el campo de trabajo.

Podemos decir que se aprende algo cuando un sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras que luego permitirán comprender una nueva realidad o aplicación. Sabemos que al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían, así cuando, hablamos de aprendizaje el énfasis educativo estará puesto en los contenidos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje y vinculando la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto. Esta transformación si es profunda cabe entonces, la posibilidad de que el aprendizaje sea significativo.

Esto es, para algunos autores, lo que aprende se percibe como necesario para la sobreviviencia o el desarrollo de sí mismo, para los constructivistas es un aprendizaje significativo cuando los contenidos nuevos pueden ser asimilados con los viejos, dentro de la estructura cognitiva del sujeto. Si pudiésemos conjuntarlas podríamos decir que tienen como eje de reflexión al sujeto y sus estructuras afecto-cognitivas desde las cuales entiende y resuelve su vida cotidiana.

Si manejamos una situación de aprendizaje, será donde se ubican los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje de unos ciertos contenidos dentro de ciertas realidades que permiten la acción y a través de las cuales se pretende desarrollar unas determinadas competencias, enfocan e iluminan la realidad misma en cuanto que es el lugar donde acontecen los problemas que se quieren resolver, en estas situaciones se trabajarán las estrategias de aprendizaje, sin embargo no están situadas cognoscitivamente dentro de las posibilidades reales del estudiante, y en algunos casos tampoco dentro de su interés personal

“Gonczi definió a la competencia como una serie de atributos (conocimientos, valores, habilidades y actitudes) que se utilizan en diversas combinaciones para llevar a cabo tareas ocupacionales”. Concibe las competencias integrales y holísticas como una imbricada estructura cognitivo-ocupacional que “integra y relaciona atributos y tareas, que permite que ocurran varias acciones intencionadas simultáneas, (y) toma en cuenta el contexto (y la cultura del lugar de trabajo) en el cual tiene lugar la acción”. El potencial de posibilidades combinatorias con que concibe Gonczi esta estructura cognitivo-ocupacional llega a tal grado que “permite –afirma él- incorporar la ética y los valores como elementos del desempeño competente”.

Las competencias exigen relacionar, interpretar, interpolar, inferir, inventar, en suma, realizar operaciones mentales complejas cuya organización sólo puede construirse en la realidad, de acuerdo a saberes y esquemas del experto así como según su visión de la situación”. En este mismo sentido, para Pérrenoud, las competencias de un profesional o experto, “van más allá de la interpretación operatoria, se basa en modos heurísticos o analogías propias de su dominio, en formas de pensar intuitivas, en procedimientos de identificación y resolución de cierto tipo de problemas, que aceleran la movilización de los conocimientos pertinentes y su transposición y sirven de base a la investigación y la elaboración de estrategias de acción adecuadas".

El desarrollo de competencias en el marco del constructivismo, nos dice que: “Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”.

En el contexto educativo, conviene usar la noción de capacitación con extremo cuidado, entendiendo esta noción en un sentido distinto del empleado en el mundo de las empresas, es decir en tanto que es el proceso mediante el cual un maestro facilita que el estudiante se vuelva capaz de enfrentar una situación problemática determinada utilizando el recurso de la acción algunas veces pero también acompañando tal recurso con elaboraciones discursivas apropiadas

“El conocimiento y la comprensión –afirma Barnett- van de la mano con la competencia. El conocimiento y la comprensión se deben construir desde el comienzo, forman parte integral de la competencia, siendo constituyentes significativos de ella”.

Una competencia organiza un conjunto de esquemas. Una competencia de cierta complejidad pone en práctica varios esquemas de percepción, de pensamiento, de evaluación y de acción, que sirven de base a inferencias, anticipaciones, transposiciones analógicas, generalizaciones, al cálculo de las probabilidades, al establecimiento de un diagnóstico a partir de un conjunto de indicios, a la investigación de informaciones pertinentes, a la formación de una decisión, etc.".

Según el pensamiento de Pérrenoud en el marco constructivista de Piaget, la competencia se desarrolla como consecuencia del proceso de adaptación del ser humano a través precisamente de la reorganización de sus esquemas durante las operaciones cognitivas de acomodación y asimilación al enfrentar la realidad como problema la acción. La acción, la entendemos no sólo como la actividad física externa del sujeto, sino el conjunto de operaciones afectivas, cognitivas y conductuales que se ven comprometidas en el procesos de encarar la realidad y actuar en ella.

Bajo esta perspectiva pues nos aparece que para lograr el desarrollo de las competencias, el estudiante tiene que estar enfrentado a situaciones problemáticas cuyas exigencias de acción lo obligan a movilizar sus viejos conocimientos en pos de unos nuevos, reorganizando así sus propios esquemas de acción, es decir, que el aprendizaje que mejor desarrolla las competencias es un aprendizaje que se encuentra situado.

A partir de este análisis, los maestros hemos de diseñar situaciones problemáticas que induzca a la organización de los esquemas de entendimiento de los estudiantes a entrar en lo que Ana María Prieto llama conflicto cognitivo, obligando a estos esquemas a movilizarse en pos de su reorganización, misma que sirva al propósito de comprender y resolver la nueva situación. En éste proceso serán construidos los nuevos conocimientos, debido fundamentalmente, a que los viejos esquemas se verán forzados a reorganizarse generando así una nueva competencia.

El aprendizaje, desde este punto de vista, se considera un proceso de descubrimiento de significados personales sobre la realidad que se percibe, tal como es percibida por la persona".

Una noción constructivista del aprendizaje, en tanto apropiación de la realidad construida para asimilarla a la propia estructura cognitiva (organización de esquemas) al mismo tiempo que se acomoda ésta a aquella para poder incorporarla, nos devela la verdadera naturaleza apropiativa (aprehensiva) del aprendizaje.

El sujeto, una vez que ha optado por construir un conocimiento de determinada manera, hace que tal conocimiento le pertenezca y, al pertenecerle, deja de ser un conocimiento abstracto y se vuelve parte concreta de sí mismo. Así, la construcción que el ser humano va haciendo de la realidad, debido a la apropiación, se va volviendo construcción también de sí mismo; al optar frente a la realidad aprehendiéndola de una determinada manera, va volviéndose realidad propia (organización)

Situar el aprendizaje únicamente en los términos que el desarrollo de las competencias demanda, pareciera promover profesionales capaces del “qué hacer” y del “cómo hacerlo”, dejando preocupantemente fuera de la formación el “con quién” y el “para qué” hacer las cosas. De acuerdo a Delors respecto de la importancia que a la par del aprender a conocer y hacer, tienen el aprender a convivir y a ser. "La educación a lo largo de la vida –afirma él- se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser.

Por lo tanto, no es tan trivial, las preguntas deben estar bien enfocadas hacia lo que queremos medir, observar y evaluar del estudiante, ya que se tomarán encuenta las competencias involucradas.